CASA CAPISTRANO | PROYECTOS | Legorreta Arquitectos
CASA CAPISTRANO

Categoría: Residencial
Región: México
Año: 2015
Ubicación: CDMX, MÉXICO
M2 Construcción: 1,325 m2
M2 Terreno: 960 m2
Áreas Involucradas: Arquitectura, Diseño de Interiores

Colaboradores:
LEGORRETA®
Víctor Legorreta
Miguel Almaraz
Adriana Ciklik
Carlos Vargas
Miguel Alatriste
Carlos S. Barojas
Juan Antonio Moreno
Álvaro Hernández

Consultores:

Arquitectura de paisaje: Pedro Sánchez Paisajismo
Contratista: BMU Desarrollos Inmobiliarios
Diseño estructural: Montes de Oca Ingenieros Consultores
Diseño eléctrico: BMU Desarrollos Inmobiliarios
Diseño hidrosanitario: BMU Desarrollos Inmobiliarios
Consultor de cocina: Cocinas Sevilla
Estimador de costos: BMU Desarrollos Inmobiliarios

Fotógrafo:
Lourdes Legorreta


Sin duda alguna, una de las frases que se respiran en los corredores del despacho de LEGORRETA® es aquella que rinde un homenaje a la importancia de soñar en conjunto y así lograr una experiencia que cobije al usuario final. En esta ocasión, LEGORRETA® pondera altamente este fundamento para entender la Casa en la Ciudad de México no sólo como un ejercicio de arquitectura mexicana actual, sino como la experiencia única de colaborar como amigos contando con una visión en común y entendiendo la forma de vida del usuario final transformada en su propio hogar. La envolvente, caracterizada por su lenguaje horizontal y sentido de proporción, sintetiza el enorme universo de formas arquitectónicas actuales del modo más puro, delineando una silueta sencilla y elegante que armoniza con el barrio urbano que la rodea. También, su volumen está enclavado en la cima de una zona donde se aprecia el Valle de México con vistas hacia cañadas y parques con una temperatura ideal para acoger la vida familiar. La casa no sólo convive en proporción con este entorno magnífico, sino también comprende el tipo de escala del usuario que la habita. Es decir, para explicar la amplitud de los espacios es necesario entender que son ellos los responsables de entablar una relación con el exterior, acorde al estudio detallado de las vistas y de la sucesión ordenada de las alturas interiores que caracterizan a los espacios. Al acceder, la casa se caracteriza por contar con una serie de planos enmarcados por una fachada muy transparente, orientada hacia el sur. El vestíbulo, que lo conforma una escalera escultórica, un patio interior con un espejo de agua y un jardín, estructuran secuencialmente un juego de elementos que tienen como fondo la vista hacia el exterior. La importancia de este fenómeno de apertura genera una ventana hacia la naturaleza, incorporando la calidez de la luz natural y la calma que el agua provoca, la misma que descansa sobre una cama de piedras naturales, emulando los estanques y ríos tan característicos de nuestro país. Este elemento es el responsable de articular todas las áreas que se desarrollan en los dos niveles que se aprecian desde el acceso y que además, representa una visión revolucionada del patio mexicano debido a la diversidad de actividades que se generan. Los muros exteriores, se caracterizan por su color blanco y sirven para crear un juego de sombras proyectadas sobre los volúmenes exteriores y otros son generados por la cubierta del patio exterior. De esta manera, se conforma una escena de elementos que interactúan, unos fijos y otros dinámicos, fusionándose con los cambios de la luz natural y la nobleza de las sombras que la casa misma provoca. La estancia, un espacio que flexibiliza su formalidad al incorporar un área lúdica, convive visualmente con los elementos del exterior por medio de ventanas y puertas corredizas que incorporar la solemnidad y tranquilidad de la fuente central hacia el interior. En su lado opuesto, el comedor se comunica con el patio y con el jardín exterior creando una comunicación articulada entre todos los espacios, que se caracterizan por la amplitud de sus alturas, la honestidad de sus materiales y el uso de elementos arquitectónicos interiores como plafones, pérgolas interiores e iluminación indirecta. En el nivel superior, la vida familiar gira en torno a una estancia con una luz iluminación cenital, la misma que es atenuada con el uso de una celosía que marca la dirección del recorrido con la proyección de sus sombras sobre un muro cálido. La luz natural, juega un papel importante en este espacio ya que puede acceder tanto por arriba como por su costado lateral, siempre mirando hacia el sur. Además, todas las recámaras miran también hacia el Valle de México y se comunican hacia el jardín exterior, disfrutando del sonido que el movimiento del agua genera. En el sótano se ubica un estacionamiento así como un salón de juegos para los amigos y representa un lugar de recreo donde finalmente la convivencia, el juego y el esparcimiento toman un papel importante. En general, la Casa en la Ciudad de México, confirma la teoría tradicional que pocos elementos, mezclados con la naturaleza, el uso adecuado de la luz natural y la sensibilidad de la forma de vida del usuario, son los elementos básicos para maximizar la calidad de un espacio honesto para un usuario con gran sensibilidad.