PABELLÓN DE MÉXICO EN LA EXPOSICIÓN UNIVERSAL DE HANNOVER 2000 | PROYECTOS | Legorreta Arquitectos
PABELLÓN DE MÉXICO EN LA EXPOSICIÓN UNIVERSAL DE HANNOVER 2000

Categoría: Instituciones
Región: Europa
Año: 2000
Ubicación: HANNOVER, ALEMANIA
M2 Construcción: 2,714 m2
Áreas Involucradas: Arquitectura

Colaboradores:
LEGORRETA®
Ricardo Legorreta
Víctor Legorreta
Noé Castro
Miguel Almaraz
Adriana Ciklik

Arquitectos Asociados:
ARQUITECTO ASOCIADO: TDM Arquitectos

Consultores:

MUSEOGRAFIA: Museo del Niño “Papalote” Marinella Servitje
GUION TEMATICO: Enrique Krauze
DESARROLLO DEL PROYECTO: Bahlo Koehnke & Partners
DISEÑO ESTRUCTURAL: Eilers & Vogel GMBH
DISEÑO DE INSTALACIONES: Schmidt Reuter & Partners
DISEÑO DE ILUMINACION: ARQUITECTURA AUTOMATICA
CONTRATISTA: ARGE

Fotógrafo:

Lourdes Legorreta
Gabriel Figueroa

Premios y Reconocimientos:
2000 Medalla de Plata en la IV Bienal de Arquitectura Mexicana en la categoría Cultural


El pabellón de México estaba situado en la sección oeste del recinto de la Feria Internacional en un terreno de topografía plana y rodeado por los edificios de Colombia, Uruguay y de la Plaza Latinoamericana. El proyecto se trabajó en equipo con Enrique Krauze y el Museo del Niño El Papalote dando como resultado un guión y una museografía que se divide en cinco temas y espacios, cinco volúmenes arquitectónicos separados, unidos por circulaciones que, al pasar de un volumen a otro, provocan ambientes interesan-tes y divertidos. Los volúmenes están agrupados de tal forma que se crean distintos patios interiores que presentan los diferentes ecosistemas de México: el mar, el desierto y la selva. La representación de estos ambientes es en una forma abstracta, en donde se utilizan elementos característicos de cada área pero acomodados con una intención plástica y artística, una representación de cada sistema a través de una abstracción de la realidad. El pabellón está formado por grandes cajas translúcidas, que por medio de sombras, crean un juego de imágenes; El movimiento de paneles en la fachada, interactua con la museografía, el interior con el exterior, en un juego de sombras, luz y color. La rampa de acceso y el rodapié de planta baja están diseñados en piedra, para dar escala al pabellón. El resto del proyecto está pensado en materiales ligeros ya que una de las condiciones era que fuera una exposición temporal. Por lo tanto se usó cristal y aluminio que son materiales fáciles para montar y desmon-tar y a la vez gozan de gran presencia. Pero el resultado fue tan exitoso que una escuela ha comprado el proyecto y con unos pequeños cambios lo convierto en una biblioteca. Las formas puras, la distribución en unión con los materiales, la riqueza del color, la textura y la luz dan como resultado un proyecto arquitectónico en espíritu Mexicano, al mismo tiempo con un sentido contemporáneo y una imagen moder-na. El uso de la luz, color y materiales convierte al pabellón en un edificio alegre y emocionante que deja al visitante un recuerdo del carácter y cultura de México.