CENTRO CULTURAL LATINO, FASE I | PROYECTOS | Legorreta Arquitectos
CENTRO CULTURAL LATINO, FASE I

Categoría: Instituciones
Región: Norte América
Año: 2003
Ubicación: DALLAS, TEXAS, E.U.A.
M2 Construcción: 4,500 m2
Áreas Involucradas: Arquitectura, Diseño de Interiores

Colaboradores:
LEGORRETA®
Ricardo Legorreta
Víctor Legorreta
Noé Castro
Miguel Almaraz
Adriana Ciklik
Carlos Vargas C.
Jorge Covarrubias
Alejandro Danel

Arquitectos Asociados:
ARQUITECTO EJECUTIVO: Halff Associates

Consultores:

CONTRATISTA: THOS BYRNE
DISEÑO ESTRUCTURAL: HALFF Associates
DISEÑO DE AIRE: HALFF Associates
DISEÑO ELÉCTRICO: GERARD & ASSOCIATES
CONSULTORES DE TEATRO: STARR TEK DESIGNS
ESTIMADOR DE COSTO: KJM AND ASSOCIATES, LTD
CONSULTORES DE AUDIO Y VIDEO: CEDRICK FRANK ASSOCIATES, INC.

Fotógrafo:
Lourdes Legorreta

Premios y Reconocimientos:
2004 Ganador del GDPC (Greater Dallas Planning Council) Urban Design Awards Program.


Debido al rápido crecimiento de la comunidad latina en Dallas, la necesidad de contar con un centro cultural fue cada vez más obvia. Considerando el número y el rápido crecimiento de la población hispana, la función de este centro es exhibir y preservar las tradiciones culturales y artísticas del mundo latino. El Centro Cultural Latino que consta de 4,500 m2 se construirá en dos fases. La fase l del proyecto consta de 2,500 m2 y está formada por cuatro elementos distintos: la Galería, el Auditorio, el volumen de espacios generales y el estacionamiento en superficie para 70 autos. El terreno asignado se ubica en el corazón del centro de la ciudad. En respuesta al contexto urbano la solución formal busca contribuir a la imagen urbana. Jugando con las distintas figuras geométricas y haciendo uso del ladrillo y del aplanado se busca dar una diferente escala al proyecto. El uso de colores intensos como son el amarillo, rojo y morado llama la atención en una ciudad de tonalidades grises. La escala residencial que rodea el proyecto fue tomada en cuenta desde las primeras etapas del diseño. Hacia la calle Live Oak, se levanta una torre de 22 metros de altura para enfatizar la entrada al complejo, creando un hito que será el símbolo del Centro Cultural Latino. Entrando por la plaza principal se descubre un espacio abierto que contiene un pórtico exterior que sirve como articulador entre los distintos volúmenes del proyecto. La plaza es el centro del proyecto y funciona como un espacio de reunión donde se pueden llevar a cabo distintas funciones incluyendo teatro, baile y demás actividades culturales. Existe una segunda entrada al edificio, ésta se localiza sobre la fachada de la calle Cantegral Latimer, la cual goza de una composición más abstracta y un tratamiento más discreto. El volumen de espacios generales contiene áreas de estudio y áreas para actividades culturales, también contiene las oficinas administrativas y de soporte para el resto del edificio. Al final del pórtico se encuentra el espacio interactivo, que es un espacio experimental y sirve de liga entre el edificio y el auditorio. Atrás de los espacios generales y rotando 45 grados para lograr un énfasis visual se encuentra la Galería. Ésta está diseñada en forma de cubo y sirve para exhibir las distintas exposiciones de arte y está localizada cerca de los espacios dedicados a la enseñanza. El auditorio para 300 personas, diseñado en forma triangular, es el corazón del proyecto. El auditorio cuenta con una plataforma junto a la zona de espectadores que sirve para dar más flexibilidad, ya que puede utilizarse como plataforma de la orquesta o como área de exhibición. El espacioso lobby permite que la gente se reúna antes y después de los eventos, también cuenta con una fachada de vidrio que abre hacia la plaza, dando así la opción de realizar eventos tanto interiores como exteriores. Sorpresas visuales están en cada esquina, en cada espacio y pasillo. Los muros los dejan imaginar lo que se puede encontrar del otro lado.



NOTICIAS RELACIONADAS


PROYECTOS RELACIONADOS